"...Cada chico es una persona irrepetible, protagonista de su propia historia. En el Club ese protagonismo se fomenta activamente..."

Dentro de las múltiples posibilidades del tiempo libre juvenil, los principios formativos del Club Juvenil Viar se centran en el desarrollo integral de la persona, dentro de un concepto cristiano del hombre. No se trata de imponer unas prácticas religiosas proque precisamente ese concepto cristiano sitúa en lugar preferente la libertad: cada socio desarrolla sus propias capacidades y aptitudes, con la ayuda necesaria para que se prepare a ser mejor persona y a servir solidaria y eficazmente a la sociedad.

Cada chico es una persona irrepetible, protagonista de su propia historia. En el Club ese protagonismo se fomenta activamente para que sea él quien decida con libertad y responsabilidad a qué metas va a ir dirigiendo sus mejores esfuerzos, de acuerdo con el grado de madurez correspondiente a su edad.

Nunca plantea el Club juvenil acciones partidistas; entiende el pluralismo como uno de sus valores, sin dejar por ello de estimular en los chicos una sana inquietud por contribuir a solucionar los problemas de su entorno social, pero sin respuestas predefinidas. Existe un clima que facilita expresar con confianza las propias ideas, respetar y comprender las de los demás, y se reconoce siempre el esfuerzo por pensar, dar razones y explicar el porqué de las cosas.